TITO PUENTE

“En aquellos tiempos, las orquestas de jazz se dedicaban sólo al jazz, pero nosotros, los latinos, al incorporar la percusión, le dimos un ritmo más excitante al jazz.”

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P.-¿De dónde salió el latin-jazz?

R.-En aquellos tiempos, las orquestas de jazz se dedicaban sólo al jazz, pero nosotros, los latinos, al incorporar la percusión, le dimos un ritmo más excitante al jazz. Yo he grabado muchas melodías que la gente conoce del jazz -números de Gillespie, Miles, Ellington o Monk-, pero al tocarlo con nuestro ritmo lo hacemos más excitante de lo que es. Las orquestas de jazz no pueden tocar latino ¡bien!, nunca; pero las latinas sí pueden tocar jazz ¡bien!; y eso es porque ellos no tienen clave, no conocen los tumbaos del bajo ni los guajiros del piano. Yo brego mucho con el jazz grande americano, enseño en muchas universidades y conservatorios de música, pero es muy difícil encontrar una orquesta de jazz tocando un número latino y que le saque el sabor que le sacamos nosotros.

Entrevista en” la revista” 27 de julio de 1997 Por Ricardo Aguilera

Ernesto Antonio Puente; Nueva York, 1923 – 2000) Compositor y percusionista estadounidense de origen puertorriqueño.

La aportación de Tito Puente a la música fue  fusionar el jazz y los ritmos antillanos que tendría gran influencia en la configuración y el posterior éxito de lo que hoy conocemos como Latin Jazz.

Lo más curioso es que durante  los diez primeros años de edad, Tito sólo ambicionaba ser bailarín profesional, pero tras lesionarse un tobillo mientras montaba en bicicleta. Tuvo que dejar el baile y enfocar  su vocación hacía la música.

Su primera actuación tuvo lugar a temprana edad con la banda de Los Happy Boys en el Hotel Park Place, y poco después, ya en la adolescencia, se unió a Noro Morales y la Orquesta Machito.

Tras el paréntesis que supuso la Segunda Guerra Mundial, que pasó en la marina, retomó su carrera musical.

Se matriculó en la Juilliard Musical Conservatory para estudiar dirección de orquesta, orquestación y teoría musical, materias éstas en las que se graduó con las mejores calificaciones en 1947, a la edad de veinticuatro años.

Durante su estancia en la Escuela Juilliard, Tito Puente tocó con José Curbelo, con Pupi Campo y con Fernando Álvarez y su Grupo Copacabana. En 1948 formó su propia banda, los Picadilly Boys, pronto conocida como la Orquesta de Tito Puente. Con esta formación grabó, para la firma Tico Records, el primer mambo que conocería el éxito más allá de los circuitos del público hispano: Abaniquito (1949). Ese mismo año firmó un contrato con la discográfica RCA Victor y editó el sencillo Ran Kan Kan.

Tito era crítico con la denominación de salsa a toda una serie de estilos antillanos.

El  apodo de la palabra “salsa” a todos los ritmos antillanos;  tuvo su origen en un programa de radio de un conocido locutor,  Phidias Danilo Escalona. El programa se retransmitía  a las 12:00 del mediodía (la hora en que se hacían las suculentas salsas de la época ), y además estaba patrocinado por una marca de salsa de tomate llamada “Salsa Pampero” . Así que la asociación fue instantánea.

Pero, para Tito que conocía el origen la palabra salsa no era de su gusto

P.-¿Por qué no le gusta la palabra salsa?

R.-No es un término musical. Salsa es comida, un condimento. Al decir la palabra salsa no se distingue una guajira de, un mambo, un cha cha chá, un merengue, una cumbia o lo que sea. Cuando dices salsa no se sabe qué clase de salsa quieres. Tengo mucho público que me dice: Tito, tócame una salsa argentina. La palabra salsa la están utilizando para cualquier cosa. Yo me uno ahora a esa palabra porque es muy comercial internacionalmente, es una etiqueta, y el año que viene inventarán otra cosa, pero se sigue tocando la misma música, que es la que siempre he estado tocando. No voy a cambiar mi música porque la llamen salsa.

Entrevista en” la revista” 27 de julio de 1997 Por Ricardo Aguilera

La confrontación con Tito Rodriguez

A finales de la década de los cuarentas el Palladium Ballroom ubicado en pleno corazón de Manhattan, a tan sólo 200m. del Radio City Music Hall, y a 300m. del Carnegie Hall, programaba principalmente a las orquestas los Afrocubans de Machito, Tito Puente y Maxwell Hyman propietario del salón decidió hacer cambios.

Tito Puente era muy bueno, sin duda, pero las noches eran largas y las pocas bandas de la ciudad que podían estar a su altura para entablar duelos sin interrupción, siempre andaban de gira. Por eso se le ocurrió contratar a una orquesta juvenil, que pudiera atraer a un público joven y al mismo tiempo alternar con Puente de manera continua. Se le ocurrió que para tal efecto el hombre más indicado era el ya muy popular Tito Rodríguez.

Estas dos orquestas muy pronto se volvieron míticas. Puente desplegaba todo su talento como timbalero para improvisar en piezas de su evidente swing latino, mientras que Rodríguez respondía a los ataques con versos satíricos en tiempo de mambo que despertaban hilaridad entre el público. Nadie ganaba, nadie perdía. Puente descargaba en su lenguaje de tambor toda su vitalidad tras un coro que decía

“Nana, saguero y bubla, raña de lubi ka… Ran kan kan, kan kan.

Rodríguez respondía, en su tono vocal jocoso y llamativo,

“Déjate de tanto alarde y vive la realidad, que por mucho que tú trates el mundo no cambiará… De sabio no tienes na.”

Y allí no terminaban. Puente, a través de su cantante Vicentico Valdés, soltaba todas las estrofas de la guaracha Tú no eres nadie, en tanto que Rodríguez llegó a componerle un tema a su rival:

“A mi no me importas tú ni diez miles como tú, yo sigo siempre en el goce, el del ritmo no eras tú.”

Este tipo de planteamientos en los duelos conformaron una especie de El Dorado musical en pleno corazón de Manhattan llegando incluso a que los nombres de Tito Puente y Tito Rodríguez se colocaran en el rótulo de la entrada del mítico salón

Ese cartel de la entrada le causó uno de los peores dolores de cabeza a Hyman una noche en que Puente llegó al club y vio que el nombre de Tito Rodríguez estaba primero que el suyo, de inmediato pidió que lo cambiaran y efectivamente se cambió. Más tarde apareció Rodríguez, quien, al ver que el nombre de Tito Puente estaba antes, le dijo al utilero lo mismo, lo que éste hizo sin rechistar. Volvió a aparecer Puente y estalló la cólera, hasta que por tercera vez se cambió el orden de presentación.

Al enterarse Hyman de lo sucedido, buscó a Puente y lo encontró tan enfadado que no le dijo nada. Rodríguez no andaba por allí, de modo que optó por poner los dos nombres en una misma línea, pero con Tito Rodríguez a la izquierda y Tito Puente a la derecha, lo cual significaba que este último recibiría el top billing lugar de honor, de acuerdo al protocolo del mundo del espectáculo. De esa forma, la noche la abrió Rodríguez, quien se sintió como un telonero. Por eso, al terminar su set , obvió la cortesía habitual y no mencionó a la banda que seguiría a continuación. Cuando le tocó el turno a Puente, tampoco anunció a su rival.

Nunca lo harían a partir de entonces…y el enfado continuó por toda la vida. Según dicen ….

Fíjate el desplazamiento rítmico que hace Tito Puente de este tema

Os dejamos con una versión del maravilloso tema de Dave Brubeck en versión de latin Jazz de  Tito Puente.

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