¿Quién soy?

«Rafael Vargas de Prado - Creador de SitMu»
Bienvenido a SITMU,

Soy Rafael Vargas de Prado, músico, compositor, investigador y neuroeducador. Desde hace más de 18 años desarrollo mi actividad profesional en la intersección entre música, neurociencia, educación y desarrollo neurocognitivo.

Mi trayectoria nace de una doble experiencia: por una parte, la práctica musical, la interpretación, la composición y la pedagogía; por otra, el interés por comprender científicamente qué sucede en el cerebro cuando percibimos, interpretamos, aprendemos y experimentamos la música.
De la convergencia de ambas perspectivas surge el eje central de mi trabajo actual: la Neuroeducación Musical.

Una propuesta para un nuevo campo de conocimiento

Mi principal línea de investigación ha sido la fundamentación y formulación de la Neuroeducación Musical como disciplina científica aplicada.

Es importante precisar qué significa esta afirmación.
La expresión «Neuroeducación Musical» cuenta con antecedentes en la literatura científica. Mi aportación no consiste, por tanto, en atribuirme la invención de esas palabras, sino en desarrollar y formalizar un modelo disciplinar específico, definiendo su objeto, sus fundamentos, su metodología y sus posibilidades de aplicación.

La Neuroeducación Musical que propongo estudia cómo los procesos neurocognitivos implicados en la percepción, la práctica y el aprendizaje musical pueden convertirse en objeto de investigación e intervención para favorecer el desarrollo y la optimización de funciones como la atención, la memoria, las funciones ejecutivas y la cognición socioemocional.

El elemento diferencial de este planteamiento es que el aprendizaje y la práctica musical no se consideran únicamente un fin educativo o artístico, sino también un medio estructurado de intervención neurocognitiva.

Neuroeducación Musical, pedagogía musical y musicoterapia

Uno de los aspectos fundamentales de mi propuesta es establecer una delimitación clara entre campos que, aunque relacionados, tienen objetivos diferentes.

La pedagogía musical tiene como finalidad principal enseñar y desarrollar competencias musicales.

La musicoterapia utiliza la música y sus elementos dentro de procesos terapéuticos orientados a objetivos relacionados con la salud y el bienestar.
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La Neuroeducación Musical, tal como la he formulado, sitúa en el centro los procesos neurocognitivos relacionados con la experiencia y el aprendizaje musical, utilizando el conocimiento procedente de las neurociencias para diseñar intervenciones musicales estructuradas y susceptibles de evaluación.

Esta diferenciación no significa que estos campos no puedan colaborar. Al contrario, considero que la investigación contemporánea exige una comunicación constante entre neurociencia, educación, música, psicología y ciencias de la salud, pero sin confundir los objetivos y métodos propios de cada disciplina.

De la investigación a la aplicación


La Neuroeducación Musical tiene para mí una doble dimensión: científica y aplicada.

La investigación permite estudiar los mecanismos mediante los cuales la experiencia musical se relaciona con procesos de plasticidad cerebral, atención, memoria, funciones ejecutivas, aprendizaje y regulación socioemocional.

La aplicación consiste en trasladar ese conocimiento a metodologías estructuradas e individualizadas, estableciendo objetivos concretos y criterios de seguimiento.

Este enfoque abre líneas de investigación y aplicación en ámbitos como:
  • dificultades de aprendizaje;
  • trastornos del neurodesarrollo;
  • desarrollo de funciones ejecutivas;
  • atención y memoria;
  • envejecimiento y deterioro neurocognitivo;
  • neurorrehabilitación;
  • desarrollo socioemocional.
Estas aplicaciones deben desarrollarse siempre de acuerdo con el nivel de evidencia disponible. La investigación sobre los efectos neurocognitivos de la música es amplia, pero no todos los posibles usos cuentan todavía con el mismo grado de evidencia científica.

Un hito en mi trayectoria científica

En julio de 2026 publiqué en el Journal of Neuroeducation (JONED) de la Universitat de Barcelona el artículo:  «Neuroeducación musical: un enfoque interdisciplinar».

En este trabajo desarrollo una propuesta explícita de Neuroeducación Musical como disciplina científica aplicada y analizo sus fundamentos, su relación con la neurociencia y la pedagogía, sus posibilidades metodológicas y sus diferencias respecto de la educación musical y la musicoterapia.

La publicación representa un punto importante en un proceso de investigación que no comienza con el artículo, sino que forma parte de una trayectoria anterior de estudio, docencia, divulgación y aplicación de las relaciones entre música y neurociencia.

El trabajo científico se encuentra asimismo documentado mediante identificadores y repositorios académicos como ORCID, Zenodo y ResearchGate.

SITMU: investigación y aplicación

En 2017 fundé SITMU, con el propósito de crear un espacio desde el que desarrollar y aplicar mi trabajo en torno a la música, la neurociencia y el desarrollo humano.
SITMU integra actualmente diferentes líneas de trabajo relacionadas con la Neuromúsica, la Neuroeducación Musical, la Evaluación Neuromusical y la Musicoterapia.

Esta diferenciación es importante: no considero que todas estas áreas sean equivalentes. Cada una responde a objetivos y metodologías diferentes, aunque puedan complementarse dentro de un enfoque interdisciplinar.

En SITMU, el objetivo es trasladar el conocimiento científico a procesos de intervención personalizados, evitando tanto la utilización indiscriminada de la música como la promesa de resultados que todavía no estén suficientemente respaldados por la evidencia.

Una trayectoria entre la ciencia y el arte


Antes de llegar a este punto, mi trayectoria se ha desarrollado durante años en el ámbito musical.
Soy intérprete, pianista y compositor, y la práctica artística continúa formando parte esencial de mi actividad. Para mí, esta dimensión no es independiente de la investigación.
La experiencia de interpretar y crear música permite comprender desde dentro fenómenos que posteriormente pueden ser estudiados desde la neurociencia: la percepción, la anticipación, la memoria, la atención, la coordinación motora, la emoción, la improvisación y el aprendizaje.

Esta doble perspectiva —la experiencia artística y la investigación científica— constituye una de las características fundamentales de mi trabajo.
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No estudio la música únicamente desde fuera.

También la he vivido y desarrollado durante años desde dentro.

Docencia e investigación

Mi actividad profesional se extiende asimismo al ámbito académico. Actualmente compagino la dirección de SITMU con mi actividad docente e investigadora y con la codirección del Máster de Neuromúsica de NUS Agency, en colaboración con diferentes instituciones universitarias.
En este ámbito trabajo en la formación de profesionales interesados en las relaciones entre música, cerebro, aprendizaje y salud, así como en el desarrollo de nuevos modelos de intervención fundamentados científicamente.

Uno de mis objetivos es contribuir a que la Neuroeducación Musical pueda desarrollarse como un campo de investigación serio, con conceptos definidos, metodología, evaluación y producción científica, evitando que se convierta simplemente en una etiqueta para cualquier actividad que relacione música y cerebro.

Más de 18 años de trayectoria


Mi recorrido profesional reúne más de 18 años de experiencia en diferentes ámbitos relacionados con la música, la interpretación, la composición, la docencia, la investigación y la aplicación de la música al desarrollo humano. En 2017 esta trayectoria se concretó en la creación de SITMU.

Desde entonces, el proyecto ha continuado evolucionando hasta integrar las diferentes líneas de trabajo que actualmente forman parte de su identidad.
Mi propósito sigue siendo el mismo: comprender mejor la relación entre música y cerebro y transformar ese conocimiento en herramientas útiles, rigurosas y responsables para las personas.

Mi manera de entender la música


  • La música puede ser arte.
  •  Puede ser educación.
  • Puede ser comunicación.
  •  Puede formar parte de un proceso terapéutico.
Y también puede convertirse, cuando se trabaja desde una metodología adecuada, en una herramienta para investigar y actuar sobre determinados procesos neurocognitivos. Por eso mi trabajo no parte de la pregunta:

 «¿Qué beneficios tiene la música?»

 La pregunta que considero más importante es:
«¿Qué procesos musicales pueden producir determinados efectos neurocognitivos, en qué personas, mediante qué metodología y con qué evidencia podemos demostrarlo?»
Esa pregunta es la que orienta mi investigación. Y es también el fundamento de mi trabajo en Neuroeducación Musical.

Ciencia, música y persona


Detrás de cualquier investigación hay una persona. Por eso, más allá de los conceptos científicos, las publicaciones y las metodologías, SITMU tiene un objetivo fundamental: poner el conocimiento al servicio de las personas.

Cada persona presenta una historia, unas capacidades, unas necesidades y unos objetivos diferentes.

Por eso considero que una intervención responsable debe comenzar siempre por comprender a la persona y determinar qué objetivos son realmente adecuados para ella.
La música puede ser una herramienta extraordinaria. Pero su valor no está simplemente en utilizarla. Está en saber por qué, cómo, cuándo y para quién utilizarla. Ese es el principio que guía mi trabajo.
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Rafael Vargas de Prado


Músico · Compositor · Investigador · Neuroeducador y Fundador de SITMU
Desarrollo y fundamentación de la Neuroeducación Musical como disciplina científica aplicada

Si deseas conocer mi trayectoria artística, mis composiciones, partituras y discografía, puedes visitar mi sitio web. Si quieres conocer el trabajo de SITMU y sus diferentes áreas de intervención, puedes continuar explorando la web.